
Bajo La Lluvia
Luis Sebastián
Промпт
[Verso 1] No sé si fue casualidad, o si estaba escrito en algún lugar, dos desconocidos tras una pantalla, sin saber lo que iba a comenzar. Y aquella tarde el cielo se rompía, abril lloraba sin querer parar, yo pensaba: “quizá hoy no venga, con este tiempo, volveremos a quedar”. Pero estabas allí, sin paraguas, empapada, y el mundo se quedó en silencio cuando te vi la cara. [Pre-estribillo] Y no entendí qué estaba pasando, solo recuerdo aquel instante, que entre tanta lluvia cayendo algo en mí empezó a cambiar. [Estribillo] Y si pudiera volver a aquel día, volvería a llegar tarde al reloj, volvería a cruzar aquella lluvia solo para encontrarte otra vez. Porque tú llegaste sin hacer ruido, y terminaste siendo mi hogar, y aunque la vida nos cambie los caminos, hay historias que no saben terminar. [Verso 2] Te tocó aprender mis rarezas, mis silencios, mi forma de bromear, y aunque al principio costó entenderme, te quedaste para intentar. Y luego hubo algo que cambió mi vida, un pequeño que te empezó a querer, tenía tres años y una mirada que contigo aprendió lo que es querer. Y aquel día frente a nosotros, con su corbata roja y su forma de sonreír, entendí que no estaba casándome solo contigo, estaba eligiendo una familia para vivir. [Estribillo] Y si pudiera volver a aquel día, volvería a llegar tarde al reloj, volvería a cruzar aquella lluvia solo para encontrarte otra vez. Porque tú llegaste sin hacer ruido, y terminaste siendo mi hogar, y aunque la vida nos cambie los caminos, hay historias que no saben terminar. [Puente — piano muy suave] Nos perdimos por calles de Nueva York, nos quisimos en Roma bajo otro cielo, y París nos vio dos veces, una siendo dos… y otra siendo tres en aquel viaje. Después llegó esa mirada pequeña, la que te enseñó a ser mamá, y descubriste que cabía otro mundo dentro de tus brazos al abrazar. Y luego vino el pequeño terremoto, ese Lucas que no sabe parar, nuestro trasto, nuestro niño, nuestro motivo para volver a empezar. [Puente 2 — más emotivo] Pero nadie dijo que fuera sencillo, también hubo noches difíciles de olvidar, sueños que se fueron demasiado pronto y silencios que aprendimos a guardar. Y quedó un nombre entre nosotros, uno que nunca pudimos estrenar… Nahia. Una pequeña espina en el alma, una historia que siempre tendrá su lugar. [Estribillo final — creciendo] Y si pudiera volver a aquel día, volvería a elegirte sin dudar, con lluvia, con miedo, con todo lo vivido, con cada caída y cada despertar. Porque tú llegaste sin hacer ruido, y terminaste siendo mi hogar, y si la vida me diera otra vida, te volvería a buscar. [Final — piano] Quizá todavía no sepas por qué te estoy cantando esto… pero si has llegado hasta aquí ya sabrás quién eres. Eres aquella mujer bajo la lluvia, la que un día llegó sin paraguas… y desde entonces nunca volvió a dejarme solo. Y si algún día se acaba mi tiempo, si mi voz ya no puede continuar, quiero que recuerdes una sola cosa: te amaré más allá de mi vida!!